martes, 16 de octubre de 2007

Mi bandera

Es curioso el tema bandera en este país (España). Es verdad que en otros paises la bandera nacional es respetada y adorada, no hay más que ver a los americanos, franceses, italianos, ingleses...etc...tienen verdadera pasión por los colores de "su" bandera. Pero hasta qué punto es un tema que nos deba preocupar? Al fin y al cabo es un trozo de tela, la bandera la debemos llevar en nuestro interior, pero quizás no la bandera de nuestro país, sino la bandera de nuestros valores. Soy catalán y español, pero no me importaría ser afgano o alemán, argelino o chileno...porqué por encima de todo lo importante es ser uno mismo.

>Perdonen que no me aliste/bajo ninguna bandera/vale más cualquier quimera/que un trozo de tela triste...

4 comentarios:

Putas y Princesas dijo...

En un momento histórico como el actual el individualismo del que hablas es lo habitual, pero el sentimiento de pertinencia a un clan, a unos orígenes, a unas costumbres, tambi´ñen es un sentimiento muy humano, y las banderas lo representan.

Nic

arcademonio dijo...

...me has emocionado al hablar de valores en esta sociedad que cada vez carece más de ellos, dónde quedaron aquellas cosas que se contaban de generación en generación, pequeñas costumbres, yo recuerdo que mi abuelos me transmitieron el amor por la naturaleza y los animales, por los productos del huerto, por el cultivo propio, la satisfacción de conversar todos en la mesa reunidos...eso..vale mucho más que los absurdos colores de una bandera...infinitos besos de bolsillo...yo tb soy catalana y española pero casi casi soy más arcademoniaca y lunática...

Putas y Princesas dijo...

Es absurdo amar a un bandera, a una lengua, a un pedazo de tierra del que sólo conoces un 10% de su extensión. Nunca he entendido estas posturas, aunque las respeto.
Lo lógico es querer a las personas, a las ideas y a los lugares hermosos donde has pasado buenos momentos.
Quizás sea indivudualista, pero mi razón no me deja ser de otra manera. +

Miriam

Mangamoncio dijo...

Decía un eximio escritor que "la fe, la electrónica, el fútbol, los automóviles, los himnos y las banderas son cosas de niños".